La Grande Dame Rosé: Deseo, paciencia y pasión
Este espumoso exquisito, sólo se elabora en años excepcionales y la producción es muy limitada. La mezcla de los vinos de los “Grands Crus” más importantes de la famosa región francesa, la adicción de vino tinto procede del corazón de la zona de Bouzy, junto con el reposo de las botellas durante ocho años, como mínimo, en la profundidad de las bodegas, dan como fruto este champagne en el que los aromas se revelan, los matices se precisan…
La capa resplandeciente de este champagne cautiva la mirada, con un tono dorado rojizo, profundo y luminoso, con reflejos dorados y cobrizos. La Grande Dame Rosé revela una deliciosa exhuberancia de aromas afrutados y delicadamente torrefactos. La textura se muestra sedosa y el final de boca infinitamente suave. La Grande Dame Rosé, un gran champagne que sabe hacerse desear, con paciencia y pasión.


Este es uno de los pocos grandes champagnes rosados que me faltan por probar, quizá junto con el que dicen que es el mejor (el inalcanzable Cristal Rosé) y el Gosset Celebris. A ver si algún día “cae”.
Por cómo lo describes, me da que tiene que ser de un estilo parecido al Billecart-Salmon Cuvee Elisabeth, donde destaca la finura y la elegancia por encima de todo. En cualquier caso, enhorabuena por la cata y por ponernos los dientes largos.
Por cierto, si no lo has probado ya , te recomiendo La Closerie les Beguines de Jerome Prevost. Un champagne de lo más personal.
Saludos,
Eugenio.