Doctor TJK y el Gamvik (II)
Como ya comentamos en un post anterior, la semana pasada tuvimos el placer de cenar con diversos foreros de verema.com en el Restaurante Gamvik de Barcelona (Balmes, 165). La cena era un homenaje a nuestro amigo mexicano Doctortjk, que junto con su esposa Adriana, tuvieron la gentileza de visitarnos en Barcelona.La cosa empezó de miedo, con unos vinos blancos de primera división; Elisabet Raventos Gran Reserva Millesime 1999, San León Reserva de la Familia, H. Dönnhoff Hermannshöhle Riesling Spätlese 1993, Ricardo Sanz Saxum 2004 y Viña Tondonia Gran Reserva Blanco 1981.
Y como veréis, en tintos la cosa tampoco quedó manca:
Bodegas Pijoan Doménica 2004: Un vino mexicano, del Valle de Guadalupe (Baja California). Un "coupage" de 80% Garnacha, 15% Petit Syrah, 5% Cabernet Sauvignon. Crianza de 14 meses en barrica y 14º de alcohol. Sorprende su precioso color rubí y su nariz con notas de grosella y caramelo de fresa. En boca se mostrará con buen cuerpo, con las notas golosas de la nariz, con el alcohol subido y la acidez muy controlada. Un vino muy "mediterraneo", casi tanto como el apellido de su mentor; Pau Pijoan. (Pau: una salutació cordial desde Barcelona i que continuis fent bons vins)
Les Terrases 1997: Este vino se mostró muy evolucionado. No sabemos si por sus condiciones de guarda o por otras causas. Descanse en paz.
Clos Dominic Vinyes Altes 2002: Buena nariz, si señor, con notas de olivada, regaliz, cereza, naranja sanguina, cacao y chocolate. En boca fino y elegante, con buen cuerpo, con una acidez respetable y un final ciertamente persistente. Un vino con el buen caracter de las pizarras del priorat y la carinyena bien trabajada.
Finca Villacreces Crianza 2000: Un Ribera del Duero con una nariz al inicio cubierta por notas animales que con el aire se abren a fruta madura, cereza, sotobosque y ligeras notas especiadas. Buen paso de boca, con una buena acidez, con los taninos ya domados y un final algo plano. Un buen vino sin embargo. Se disfrutó. Como curiosidad comentar que me he llevado una sorpresa al buscar la composición de este vino ya que lleva un 15% Merlot y un 10% Cabernet Sauvignon!
Blecua 2000: Cabernet, Merlot, Garnacha y Tempranillo de los mejores 7 viñedos de las fincas de Viñas del Vero. Todo ello con una crianza de 20 meses en barricas de roble Alier. Resultado: un vino con una buena nariz de frutas negras bien maduras, notas especiadas pero sin verdores, quizá un poco cerrado aún. En boca muy fresco por su buena acidez, pulido, con buen cuerpo y una considerable persistencia. Nada mal para una añada tan complicada en el Somontano.
Celler de Capçanes Cábrida 2000: Le tocó el turno a esta garnacha del Montsant. Notas animales en nariz, con un fondo de cereza, con la acidez volátil sobrevolando el conjunto, ligeros recuerdos de pegamento Imedio. Mas adelante se limpia y estabiliza. Paso de boca con buen cuerpo, con las notas de fruta roja en licor. Un vino que aún se deja beber pero del cual creo que ya ha pasado su momento álgido.
Todos estos vinos los fuimos tomando con el bien elaborado menú que nos iban sirviendo nuestros amigos del Gamvik: "Cesto de jamón con enokis" (que resultaron ser unas setas japonesas), "Surtido de setas con butifarra" (tradicional y moderno a la vez), "Risotto de boletus" (bien cremoso), "Ventresca de atún" (que buena, en su punto de plancha) y finalmente unas estupendas "Tripas de ternera" (con su punto picante). En fin, magnífico. En mi opinión, un gran acierto incluir casquería en un menú degustación.
Y para el postre, una combinación de las diferentes elaboraciones de la casa: coulants, souflés (la Zuppa), "falsos huevos" chocolateados, etc... un desfile de delicias que nos llevó de sorpresa en sorpresa y que fuimos compartiendo de forma tan golosa como precipitada.
Y como vinos de postre:
Penfolds Bin Reserve Botrytis Riesling 2000: Un australiano dulce con una buena nariz con notas de piel de naranja, tabaco rubio (Craven A decía Joan), pan de higos (dijo Bibi) y azucar quemado. En boca elegante dulzor, con una acidez bien compensada y una buena persistencia. Un vino con una buena RCP y que disfrutamos con los postres.
Alta Alella Dolç Mataró 2003: Un tinto dulce de Alella; 100% Mataró. Una variedad autóctona que nos depara grandes sorpresas. Notas al inicio entre berberechos y oliva negra de Aragón (tal como apuntaba Bibi, creo), mermelada de fruta madura con notas especiadas, clavo y nuez moscada. En boca sabroso, con ciertas notas de barrica pero sin molestar. Un vino curioso al que le seguiremos la pista.
Château Dereszla Tokay 6 puttonyos: El rey de los postres. Magníficas notas de miel, citricos, melón maduro, fruta amarilla de hueso, albaricoque. Nariz potente y compleja que no decae mientras quede una gota en la copa. La boca tambien espectacular, dulce y cítrica a la vez, larga y compleja. Qué más se puede pedir. ¡Vivan los Carpatos!
Y así, con una animada sobremesa, dimos final ha esta pantagruélica cena, de la cual el mismísimo Baco de la fotografía de arriba habría estado orgulloso.
Saludos y gracias a todos los asistentes.
Estintobásico©2006
www.estintobasico.com
Y como veréis, en tintos la cosa tampoco quedó manca:
Bodegas Pijoan Doménica 2004: Un vino mexicano, del Valle de Guadalupe (Baja California). Un "coupage" de 80% Garnacha, 15% Petit Syrah, 5% Cabernet Sauvignon. Crianza de 14 meses en barrica y 14º de alcohol. Sorprende su precioso color rubí y su nariz con notas de grosella y caramelo de fresa. En boca se mostrará con buen cuerpo, con las notas golosas de la nariz, con el alcohol subido y la acidez muy controlada. Un vino muy "mediterraneo", casi tanto como el apellido de su mentor; Pau Pijoan. (Pau: una salutació cordial desde Barcelona i que continuis fent bons vins)
Les Terrases 1997: Este vino se mostró muy evolucionado. No sabemos si por sus condiciones de guarda o por otras causas. Descanse en paz.
Clos Dominic Vinyes Altes 2002: Buena nariz, si señor, con notas de olivada, regaliz, cereza, naranja sanguina, cacao y chocolate. En boca fino y elegante, con buen cuerpo, con una acidez respetable y un final ciertamente persistente. Un vino con el buen caracter de las pizarras del priorat y la carinyena bien trabajada.
Finca Villacreces Crianza 2000: Un Ribera del Duero con una nariz al inicio cubierta por notas animales que con el aire se abren a fruta madura, cereza, sotobosque y ligeras notas especiadas. Buen paso de boca, con una buena acidez, con los taninos ya domados y un final algo plano. Un buen vino sin embargo. Se disfrutó. Como curiosidad comentar que me he llevado una sorpresa al buscar la composición de este vino ya que lleva un 15% Merlot y un 10% Cabernet Sauvignon!
Blecua 2000: Cabernet, Merlot, Garnacha y Tempranillo de los mejores 7 viñedos de las fincas de Viñas del Vero. Todo ello con una crianza de 20 meses en barricas de roble Alier. Resultado: un vino con una buena nariz de frutas negras bien maduras, notas especiadas pero sin verdores, quizá un poco cerrado aún. En boca muy fresco por su buena acidez, pulido, con buen cuerpo y una considerable persistencia. Nada mal para una añada tan complicada en el Somontano.
Celler de Capçanes Cábrida 2000: Le tocó el turno a esta garnacha del Montsant. Notas animales en nariz, con un fondo de cereza, con la acidez volátil sobrevolando el conjunto, ligeros recuerdos de pegamento Imedio. Mas adelante se limpia y estabiliza. Paso de boca con buen cuerpo, con las notas de fruta roja en licor. Un vino que aún se deja beber pero del cual creo que ya ha pasado su momento álgido.
Todos estos vinos los fuimos tomando con el bien elaborado menú que nos iban sirviendo nuestros amigos del Gamvik: "Cesto de jamón con enokis" (que resultaron ser unas setas japonesas), "Surtido de setas con butifarra" (tradicional y moderno a la vez), "Risotto de boletus" (bien cremoso), "Ventresca de atún" (que buena, en su punto de plancha) y finalmente unas estupendas "Tripas de ternera" (con su punto picante). En fin, magnífico. En mi opinión, un gran acierto incluir casquería en un menú degustación.
Y para el postre, una combinación de las diferentes elaboraciones de la casa: coulants, souflés (la Zuppa), "falsos huevos" chocolateados, etc... un desfile de delicias que nos llevó de sorpresa en sorpresa y que fuimos compartiendo de forma tan golosa como precipitada.
Y como vinos de postre:
Penfolds Bin Reserve Botrytis Riesling 2000: Un australiano dulce con una buena nariz con notas de piel de naranja, tabaco rubio (Craven A decía Joan), pan de higos (dijo Bibi) y azucar quemado. En boca elegante dulzor, con una acidez bien compensada y una buena persistencia. Un vino con una buena RCP y que disfrutamos con los postres.
Alta Alella Dolç Mataró 2003: Un tinto dulce de Alella; 100% Mataró. Una variedad autóctona que nos depara grandes sorpresas. Notas al inicio entre berberechos y oliva negra de Aragón (tal como apuntaba Bibi, creo), mermelada de fruta madura con notas especiadas, clavo y nuez moscada. En boca sabroso, con ciertas notas de barrica pero sin molestar. Un vino curioso al que le seguiremos la pista.
Château Dereszla Tokay 6 puttonyos: El rey de los postres. Magníficas notas de miel, citricos, melón maduro, fruta amarilla de hueso, albaricoque. Nariz potente y compleja que no decae mientras quede una gota en la copa. La boca tambien espectacular, dulce y cítrica a la vez, larga y compleja. Qué más se puede pedir. ¡Vivan los Carpatos!
Y así, con una animada sobremesa, dimos final ha esta pantagruélica cena, de la cual el mismísimo Baco de la fotografía de arriba habría estado orgulloso.
Saludos y gracias a todos los asistentes.
Estintobásico©2006
www.estintobasico.com

