Chus Madrazo y el sobaquillo (II)
Como ya avanzábamos en nuestro artículo anterior, después de los riojanos, y con la escusa del postre, llegaron a las mesas una auténtica romería de vinos de sobaquillo (esto es, aportados por la concurrencia).Joan Pena y los amigos de la Peña La Taberna, nos invitaron a un magnífico Loira botrytizado, un "Coteaux du Layon": Château Bois-Brinçon, Selection de Grains Nobles 1997. Un Chenin Blanc botrytizado que elabora Xavier Cailleau, 5ª generación del dominio Château Bois-Brinçon, en la zona de l'Anjou, a orillas del Loire. Compleja nariz con notas de miel y un fondo de fruta amarilla y membrillo. En boca, una maravillosa acidez que contrasta con un excelente dulzor. Un vino goloso. Para gozar.
Seguidamente, gentileza de Quim Vila, pudimos probar dos "perlitas" de Niepoort: un Vintage Port 1983, de un color rojo vivo que no hacía pensar en un vino de su edad. Buena nariz, con notas de fruta en licor, chocolate, higos y avellanas, todo ello ya con una cierta evolución. Y para rematar, un Porto Colheita 1863. Sí, sí, no hay error en la añada: 1863. Un vino del siglo XIX, enbotellado recientemente. De color ambarino-marronoso. En nariz, yodado, acaramelado, con notas de cierto amontillamiento, con el alcohol presente pero con una buena concentración, con notas de chocolate, azucar quemado y un final ligeramente amargo. Maravilloso.
Para continuar, y cambiando de tercio, un mosela añejo: Fritz Haag Juffer Sonnenuhr Riesling Auslese 1976. Un vino aún muy vivo en nariz, con excelentes notas de hidrocarburos, piñones, resina, pomelo y miel. En boca un poco decaído, plano, sin cumplir las emocionantes promesas de complejidad que nos había susurrado persistentemente en la fase olfativa. Son 30 años. Aún así, un vino con clase, elegante y sobrio. Una oportunidad única. ¡¡¡Gracias Herr!!!!
Otro gran vino, esta vez un champagne recién llegado a BCN de la mano de Juan Valencia: François Billecart 1996. Un "coupage" de 65% de Pinot Noir y 35% de Chardonnay (Le Mesnil y Avize) y 36 meses de crianza. Gran nariz, con notas de fruta amarilla bien madura, con un fondo calcáreo espectacular. En boca bien cremoso, elegante, fresco, con una excelente acidez y con una buena persistencia. Sin duda un buen champagne.
Y para finalizar, el Pedro Ximenez viejísimo del Maestro Sierra. Un vino del marco, criado en botas con una media de más de 30 años. Color caoba. Con notas en nariz yodadas, chocolates, pasas, ligeros recuerdos de plastilina. En boca inmenso, superpersistente, dulce y denso, aunque no enpalagoso... Como dice nuestro amigo Víctor: con tan sólo 10º de alcohol, ¡¡un auténtico bomboncito!!
Una gran noche señores. Que se repita.
Gracias a todos.
Estintobásico©2006
www.estintobasico.com

